CASTILLO DE ZUHEROS

En la Comarca de la Subbética, a 76 kilómetros de Córdoba, se encuentra la villa de Zuheros. Por la carretera de Córdoba a Granada se llega a Baena donde se toma el desvío que conduce a Zuheros, municipio declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico-Artístico en 2003. La villa se asienta sobre la ladera de un bloque de la Sierra Subbética que desde el este va descendiendo hasta el borde periférico de la Campiña, quedando la población de Zuheros a una altitud comprendida entre los 680 metros en el punto más elevado y 620 en el más bajo. Está, pues, en la zona de transición entre la Campiña y el declarado (1988)”Parque Natural de las Sierras Subbéticas de Córdoba”. A cuatro kilómetros de Zuheros, subiendo la sierra hasta los 980 metros, se localiza la Cueva de los Murciélagos (declarada Monumento Natural por la Junta de Andalucía en el año 2002).

Conquistado Zuheros, Fernando III en 1244 o 1245 dona el señorío de la villa a su esposa Juana de Ponthieu que lo conservará hasta su muerte en 1279. Posteriormente Alfonso X en 1285 dona la villa a su hijo, el infante Don Juan que la conservará hasta el año1293 en que, enfrentado a su hermano el rey Sancho IV, este se la arrebata y, manteniéndola como villa de realengo, la dona a la ciudad de Córdoba. Zuheros volverá más tarde al régimen señorial: “El rey Don Juan II por merced de 8 de abril de 1441 concedió el señorío de esta villa a Gonzalo Martínez de Córdoba de la casa de Aguilar, y habiendo muerto sin sucesión, la donó a don Alonso Fernández de Córdoba alcaide de los Donceles (…) murió también sin sucesión en 1445 dejando por heredero (…) a Don Pedro de Córdoba y Solier (…). En 25 de junio de 1470 Don Pedro de Córdoba y Solier (…) hizo donación de la villa de Zuheros a su hijo legitimado Don Alonso Fernández de Córdoba (…) En virtud de facultad de la reina Doña Juana de 1º de 1512 el Don Alfonso fundó mayorazgo en 18 de septiembre del mismo año…” ((Ramírez y las Casa-Deza: “Corografía Histórico-Estadística del la provincia y obispado de Córdoba”. Edición de Antonio López Ontiveros, 1986).

Así queda el señorío vinculado a los Fernández de Córdoba hasta que en 1793, estando el señorío en poder de los marqueses de Algarinejo, se inicie el “Pleito de Reversión de la Real Villa de Zuheros a la Corona” que finalizará en 1840 con la sentencia que declara incorporada a la Nación la referida Villa de Zuheros”. (Priego Arrebola trata todo lo relativo al final del Señorío de Zuheros en: “Zuheros: Origen y ocaso de un Señorío”. Córdoba, 2013).

EL CASTILLO

El origen de la fortaleza es árabe posiblemente del siglo IX aunque, sofocada en el año 922 la sublevación de los Banu Himsi, fue destruido por mandato de Abderrahman III. En el siglo XII los almohades para contener el avance cristiano deciden reconstruir el castillo. En el siglo XIII, tras la conquista de Zuheros por Fernando III, un grupo no muy numeroso de cristianos se asienta en el recinto amurallado (la Villa) y se refuerza el castillo. Y ya en el siglo XVI se amplia este con la construcción del palacio-residencia de los señores de Zuheros.

El Castillo se emplaza sobre un peñón calizo irregular que orientado de este a oeste domina la periferia de la campiña. El peñón presenta por el lado norte y oeste un corte vertical que lo hace inexpugnable; en el lado sur también la roca presenta una cara inaccesible y solo el lado este es de más fácil acceso. La fábrica medieval es de mampostería compactada con ripio y reforzada en las esquinas con cantería. La entrada al castillo está protegida por la llamada Torre del Reloj y otra de menor altura en la que se abre la propia puerta a la que, por estar más elevada del rasante exterior para una mejor defensa, hoy se accede subiendo nueve cómodos escalones. La puerta de estilo renacentista (s. XVI) esta construida con sillares, con dintel en el que se marcan las dovelas mediante acanaladuras y pilastra laterales de estilo dórico y acanaladas. Traspasada esta puerta, un pasillo en recodo conduce a la escalera que desemboca en un pequeño patio o plataforma donde se encuentra un aljibe de ladrillo cuya base es del siglo X y la bóveda que lo cubría del siglo XII. Al este de este patio se levanta una torre cristiana (siglos XIII-XIV) llamada del “Mirador” o Torre del Reloj (algunos la citan como Torre del Homenaje) porque en el año 1760 se le incorpora en su cara este un reloj y se remata con una espadaña que contiene la campana del mismo.

Es una torre de mampostería, cuadrada, de reducidas dimensiones, con baluartes que cabalgan sobre los salientes de la roca y una habitación cubierta de una bóveda vaída de la que sale una escalera que enlaza con la terraza almenada. Puede que el origen de esta torre sea del siglo IX, luego restaurada por los ziríes en los siglos XI-XII y reformada en los siglos XIII-XIV por los cristianos. Al oeste de la plataforma se localizaba el granero y “al fondo-oeste o extremo occidental y en el punto más estratégico y elevado del castillo se encontraría la Torre del Homenaje (…). Esta torre primitiva no ha llegado a nuestros días y cuando la reforma renacentista ya debería encontrarse en ruinas por lo que lógicamente se eligió su emplazamiento”. (Lope y López de Rego: “reconstrucción de la sala áulica del castillo de Zuheros y posible utilización con fines culturales y turísticos “. En “Zuheros. Historia, paisaje y cultura”. Córdoba, 2009).

El mismo autor, tomando como modelos otras torres del homenaje de Andalucía, supone que la de Zuheros tendría tres plantas más el semisótano. En este estaría la cárcel, el almacén de armas y de víveres. En la planta baja se situaría la cocina, despensa, y la provisión de agua. La segunda planta estaría ocupada por las alcobas y la tercera serviría para la estancia diaria de los señores.

Juan Fernández de Córdoba, V Señor de Zuheros, encomienda a Hernán Ruiz II la construcción del palacio renacentista que se levanta en la zona oeste del castillo sobre las ruinas de la torre del Homenaje. José Luis de Lope y López de Rego lo describe así: “En el semisótano ventilado por ojos de buey se ubicarían los alimentos frescos, la leñera (…) señalando que la mayoría de la superficie de dicha planta está constituida por roca.

En la planta baja se situaría el salón noble o estancia familiar (…), y al fondo del castillo servicios como la cocina y comedor. Por la escalera cuadrada se accedería a la planta semisótano, a la planta alta y de cubierta donde existía un mirador. Por la escalera de caracol solo se accedería a la planta (…) alta destinada a dormitorios de la familia señorial”. En la segunda mitad del siglo XVIII el palacio fue abandonado y sus materiales utilizados en otras obras de la población. Totalmente hundido en su interior, hoy solo se mantienen en pie parte de los muros en los que pueden apreciarse los perfectos sillares con que fue construido.

El estado actual del castillo es el resultado de diversas reformas. La más importante se produce en la década de los sesenta en que se reconstruyó la Torre del Reloj, se eliminó la espadaña, se retiró el reloj (1962), se picó la torre para eliminar en enjalbegado que la recubría por su cara este y se dejó el castillo con el aspecto que presenta en la actualidad. En el año 2006 se limpia el suelo del castillo y se afianzan aquellas paredes que corrían peligro de derrumbe. Y ya en el año 2014 se realizó otra intervención para instalar medidas de seguridad como la colocación de barandillas, pasamanos y consolidación del material inestable.

Zuheros contaba también con un recinto fortificado de época almohade, cuya plaza de armas se constituía en zona de refugio para la población en caso de peligro. El recinto fortificado será conocido como “la Villa” en época cristiana.

Zuheros, primer municipio de Córdoba en ser incluido en la Red de Pueblos más Bonitos de España, es un remanso de paz que permite al visitante el contacto directo con una maravillosa naturaleza y el gozo de disfrutar de unas construcciones que son reflejo de su histórico pasado.

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