BENAMEJÍ. Castillo de Gómez Arias

En la comarca de la Subbética, al suroeste de la provincia y a una distancia de 92 kilómetros de Córdoba capital, por la autovía A-45 (Córdoba- Málaga). se localiza la población de Benamejí que en el año 2015 contaba con 5.060 habitantes. La villa está emplazada a una altitud de 456 metros sobre el nivel del mar sobre un terreno constituido esencialmente por arcillas, margas y yesos que por su parte sur va descendiendo suavemente hasta la altitud de 300 metros donde se encuentra el borde de la problemática y muy mencionada “Grieta de Benamejí” que cae bruscamente hasta el cauce del río Genil.

Desde la autovía Córdoba-Málaga se toma la salida de Benameji. En esta población se coge, en dirección a Málaga, la antigua carretera nacional 331 desde la que, a unos dos kilómetros, sale una vía a la izquierda (indicada por un cartel que señala la dirección del “camping”), se toma esa vía asfaltada, llamada “camino de las huertas” (al inicio de la misma hay un panel explicativo) y, nada más pasar un pequeño túnel en forma de tubo (por encima del mismo pasa la autovía), se toma una pista de tierra que sale a la derecha y va paralela a la autovía hasta llegar a la base de un montículo de unos 400 metros de altitud que, con mucha precaución y muy buena forma física, hay que superar para llegar al cerro donde se encuentran los restos del castillo, (el antiguo camino de acceso por el lado noroeste está hoy prácticamente anulado por la autovía Córdoba-Málaga que transcurre lindante a la ladera oeste del cerro y, para mayor dificultad, hay una alambrada que cierra toda la zona).

Si las fuerzas fallan siempre queda el consuelo de volver a la vía asfaltada y continuar el recorrido que conduce hasta el río Genil y la base del cerro donde se asienta el castillo (la parte que queda de su torre puede observarse desde la carretera). Desde aquí es casi imposible llegar a la cima del montículo donde están los escasos restos del castillo. Las laderas este, sur y suroeste (justo donde se localiza el viaducto de la autovía A-45) presentan pendientes insuperables para el que no tenga dotes de alpinista.

El castillo está emplazado, a la derecha del Genil, en un montículo de yeso de unos 390 metros de altitud cuya ladera por el este, sur y oeste está protegida por el río Genil. El cerro, ocupado anteriormente por iberos y romanos, proporcionaba al castillo un valor estratégico que, por una parte, le permitía la comunicación con la torre de El Hacho y desde esta con el castillo Anzur de Puente-Genil y, por otra, el control de la vía de Córdoba a Málaga y, por tanto, el de la conexión de las tierras cordobesas con las de Sevilla y Granada.

“La planta del castillo, según la “Base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Consejería de Cultura”, es cuadrangular, flanquada en su origen por tres torres y la del homenaje, en el ángulo Noroeste. A menor altura se levantan los restos de la torre de acceso. El patio de armas (Ramírez y las Casas-Deza, refiriéndose al castillo, menciona: “una capilleja que habia en el patio de él”) se encuentra horadado por cuatro aljibes o almacenes, tres de ellos hundidos y en posible comunicación, y el otro, en el ángulo Sureste, independiente y abovedado, como los otros con bóveda de cañón de ladrillo.

Hoy quedan escasos restos de sus murallas, de dos de sus torres, así como los restos de la bóveda de cañón que cubre el aljibe y un gran lienzo de acceso. Construido en fábrica de mampostería con piedras en hiladas y abundante mortero de arena y cal, solo la mocheta del ángulo Noreste es de sillaretes. Subsisten dos paredes de la torre del homenaje: la de la cara Oeste es plana, salvo en la parte inferior que tiene ciertos relieves, posiblemente de la escalera de acceso a plantas superiores. En la cara Norte existen tres ventanas que delimitaban dos plantas. La ventana del primer piso tiene trompas y las del segundo presentan arranques de bóveda de ladrillo (…).

Hoy solo se conservan los restos de un gran lienzo con torreón cuadrado (…).En el interior del recinto existen cámaras subterráneas con paredes de hormigón y abiertas en el suelo por arcos de medio punto hechos de ladrillo y semiderruidos, correspondientes posiblemente al aljibe de la fortificación”.

El problema fundamental que se le presenta al visitante es el acceso al montículo donde se asienta el castillo. Parece, según me informaron en el ayuntamiento de Benamejí, que hay un posible proyecto para restaurar, en la medida de lo posible, el castillo. Esperemos que el proyecto incluya el establecer un sendero (bien señalizado) que facilite la subida al cerro del castillo.

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